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Cicatrización · Fundamentos clínicos

Las tres fases de la cicatrización: lo que ocurre dentro antes de que tú llegues con el carro

Hay tres fases de cicatrización. Las estudiaste. Las aprobaste. Y desde entonces probablemente no has vuelto a pensar en ellas.

El problema es que están ocurriendo delante de ti en cada turno. Y si no sabes leerlas, todas tus decisiones — el apósito, el desbridamiento, la frecuencia — van a ciegas.

Hoy vamos a darle una segunda oportunidad a esas tres fases. Pero esta vez con lo que necesitas saber en el turno.

Las tres fases de la cicatrización: inflamatoria, proliferativa y remodelación
Las tres fases de la cicatrización — y lo que decide si la herida avanza o se queda atascada

Fase 1 — Inflamatoria (días 1 a 5 en una herida aguda)

Fase 1
Inflamatoria
Días 1–5 en herida aguda · Puede cronificarse indefinidamente

El primer objetivo del cuerpo no es cerrar la herida. Es limpiarla. Y para hacerlo, monta una respuesta inmune coordinada que dura días y consume recursos considerables.

En los primeros segundos tras la lesión, las plaquetas ya están actuando: forman el tapón hemostático provisional y liberan factores de crecimiento — PDGF y TGF-β — que actúan como señales de alarma para reclutar las células que vienen después. Los vasos se dilatan, aumenta la permeabilidad y llegan los neutrófilos en masa para fagocitar bacterias y debris celular. En una herida aguda que va bien, su actividad empieza a decaer al tercer día.

Pero la célula clave de esta fase no es el neutrófilo. Es el macrófago.

Diagrama fase inflamatoria de la cicatrización
Los macrófagos coordinan la transición hacia la fase proliferativa. Para eso necesitan cambiar de perfil M1 — que destruye e inflama — a perfil M2, que repara y construye. En la herida crónica, ese cambio no ocurre. La herida da vueltas en la misma fase durante semanas.

Con niveles altísimos de metaloproteasas de matriz (MMPs) que no solo degradan tejido no viable sino también los factores de crecimiento que necesitarías para granular. La herida se autodevora.

El factor sistémico que pocas guías mencionan: la hiperglucemia sostenida por encima de 180 mg/dl altera directamente la capacidad del macrófago para hacer el cambio de M1 a M2. En un paciente diabético mal controlado, la herida puede estar en fase inflamatoria crónica indefinidamente — aunque el apósito sea el correcto. Sin control glucémico, el trabajo local tiene un techo muy bajo.

Lo que ves en el lecho

Fase inflamatoria · Signos clínicos

Eritema, calor, edema, exudado seroso o serohemático abundante. El lecho puede tener tejido fibrinoso incipiente. Los bordes están edematosos. Si el paciente tiene sensibilidad conservada, hay dolor.

Herida en fase inflamatoria
Lecho en fase inflamatoria — eritema perilesional, exudado seroso, bordes edematosos
La trampa más frecuente: confundir la respuesta inflamatoria normal con infección. La inflamación fisiológica tiene eritema y exudado pero sin celulitis perilesional progresiva, sin exudado purulento, sin olor intenso, sin fiebre. Tratar con antibióticos una fase inflamatoria normal no acelera la cicatrización — y contribuye a la resistencia bacteriana.

Qué haces tú

Actuación en fase inflamatoria

Si la herida es aguda y la inflamación está trabajando bien: tu objetivo es no interferir. Ambiente húmedo sin macerar. Evita antisépticos de forma rutinaria — la clorhexidina y la povidona yodada son citotóxicas a las concentraciones habituales y frenan la actividad de los macrófagos que necesitas.

Si la herida es crónica y la inflamación lleva semanas sin resolverse: primero busca qué la está manteniendo — biofilm, tejido necrótico, carga bacteriana crítica, hiperglucemia, inmunosupresión. Sin resolver la causa, cambiar el apósito es reordenar los muebles.

El desbridamiento aquí no es opcional — es el tratamiento. Retira el tejido desvitalizado, bajan las MMPs, suben los factores de crecimiento, y los macrófagos pueden empezar a cambiar su perfil.


Fase 2 — Proliferativa (días 4 a 21 aproximadamente)

Fase 2
Proliferativa
Días 4–21 · La más visible desde fuera — y en la que más errores se cometen

Cuando los macrófagos cambian a perfil M2, empiezan a liberar señales que inician la construcción. Esta es la fase más activa y visible — y también en la que más errores se cometen.

Lo primero que ocurre es la angiogénesis. El VEGF estimula a las células endoteliales para que formen nuevos capilares que crecen hacia el interior del lecho, siguiendo el gradiente de oxígeno. Pero hay un matiz que casi nunca se explica: el VEGF no actúa solo. Lo activa la hipoxia local del lecho. Sin oxígeno suficiente — isquemia periférica, anemia grave, tabaquismo activo — el VEGF se libera pero las células endoteliales no responden. Es el mecanismo por el que en un pie diabético isquémico la granulación no arranca aunque hagas todo bien localmente. La causa está en el flujo, no en el apósito.

Diagrama fase proliferativa de la cicatrización

Ese tejido rojo, húmedo y brillante que buscas en el lecho es literalmente tejido vascular nuevo formando el andamiaje de la reparación. Si está pálido o mate, hay hipoperfusión — y antes de cambiar el apósito tienes que pensar en la causa vascular o sistémica.

Paralelamente, los fibroblastos depositan colágeno tipo III — provisional, rápido de producir pero poco resistente. Algunos se diferencian en miofibroblastos, que contraen los bordes hacia el centro reduciendo la superficie que tiene que epitelizar. Y los queratinocitos migran desde el borde sobre superficie húmeda en movimiento de «salto de rana». Si el lecho está seco o hay costra, el queratinocito tiene que excavar por debajo para avanzar — lo que ralentiza el proceso días o semanas.

Esto no es opinión. Es el mecanismo por el que la cura en ambiente húmedo epiteliza hasta cuatro veces más rápido que la cura tradicional al aire. No es una preferencia de escuela.

Lo que ves en el lecho

Fase proliferativa · Signos clínicos

Tejido granulado rojo o rosado, brillante, bien vascularizado. Borde activo con halo de epitelización — ese ribete más claro que avanza hacia el centro. Reducción progresiva del tamaño. El exudado disminuye comparado con la fase inflamatoria.

Tejido granulado en fase proliferativa
Tejido granulado rojo brillante en fase proliferativa activa — lo que buscas en el lecho

Qué haces tú

Actuación en fase proliferativa

El principio rector es proteger sin estorbar. Una malla siliconada como primario evita el desgarro del tejido granulado en cada cambio — algo sistemáticamente infravalorado. El foam como secundario absorbe el exudado residual sin desecar el lecho.

Evitar: antisépticos sobre granulación sana, desbridamiento agresivo sobre tejido viable, apósitos excesivamente absorbentes con poco exudado, cambios innecesariamente frecuentes. Cada cambio de apósito es un microtrauma. Si la herida va bien y el apósito está íntegro, no hay razón para abrirla.

La hipergranulación — tejido que crece por encima del nivel de la piel circundante — es señal de que esta fase se ha desregulado. Los fibroblastos siguen proliferando sin recibir la señal de parar. El resultado es mecánicamente incompatible con la epitelización: los queratinocitos no pueden escalar la montaña. El abordaje: corticoide tópico de baja potencia si es difusa e inflamatoria; nitrato de plata si es focal y pedunculada.

Fase 3 — Remodelación (semanas 3 hasta dos años)

Fase 3
Remodelación
Semana 3 → hasta 2 años · La fase que más se ignora — y la que decide si la herida vuelve

Cuando la herida cierra, la mayoría de los pacientes — y bastantes enfermeros — dan el proceso por terminado. Es el error más comprensible y uno de los más costosos.

El colágeno tipo III que cierra la herida en la fase proliferativa es desorganizado y frágil. Durante meses, las metaloproteasas — ahora trabajando de forma controlada — lo degradan y lo reemplazan por colágeno tipo I, organizado en haces paralelos con mucha mayor resistencia. Este proceso depende del equilibrio entre las MMPs que degradan y sus inhibidores tisulares (TIMPs). Si las MMPs siguen elevadas por inflamación residual o daño repetido, la remodelación se altera: aparece la cicatriz hipertrófica o, si se descontrola completamente, el queloide.

Diagrama fase de remodelación de la cicatrización
La cicatriz completamente madura alcanza como máximo el 70-80% de la resistencia de la piel original. Nunca el cien por cien. Esto explica por qué una LPP cicatrizada en el sacro vuelve a abrirse ante la mínima presión, por qué el pie diabético que cerró hace tres meses no es un pie normal, por qué el paciente con úlcera venosa que cierra necesita compresión mantenida.
Cicatriz en fase de remodelación
Cicatriz en remodelación — el proceso que continúa durante meses después del cierre

Qué haces tú

Actuación en fase de remodelación

La compresión en úlcera venosa es el tratamiento de la fase de remodelación — no del exudado, que ya no hay, sino de la hipertensión venosa subyacente que sigue presente. Sin compresión, la recidiva en el primer año supera el 70%. Con compresión mantenida correctamente, baja al 20-30%.

En cicatrices hipertróficas, las láminas de silicona son el tratamiento de primera línea. No actúan por presión sino por hidratación: aumentan la temperatura local, regulan la producción de colágeno. Mínimo doce horas al día durante tres a seis meses para ver efecto real.

En pacientes con heridas cerradas y alto riesgo de recidiva, el plan al alta no es un papel con instrucciones. Es un sistema de revisiones, una estrategia de prevención y una conversación honesta sobre lo que puede pasar si no se mantienen las medidas.


La pregunta que cambia cómo curarás mañana

Antes de elegir el apósito, antes de decidir si desbridas, antes de cualquier cosa: ¿en qué fase está esta herida y está progresando o atascada?

Las tres respuestas distintas
Si está en inflamatoria crónica: el problema no es el apósito. Es que el lecho no ha recibido la señal de pasar a la siguiente fase — y hay que buscar qué lo bloquea.
Si está en proliferativa: tu trabajo es no estorbar. Proteger sin interferir.
Si está en remodelación: tu trabajo es proteger lo que ya cerró y prevenir la recidiva. El tratamiento no termina cuando cierra la herida.
Tres situaciones. Tres respuestas distintas. El mismo apósito sobre las tres es una de las razones más frecuentes por las que una herida no avanza aunque estés haciendo «lo correcto».
📚 Algo que estoy construyendo

Cada semana que escribo me doy cuenta de que hay un problema que ningún post resuelve del todo: la fragmentación. El desbridamiento en un sitio, los apósitos en otro, el pie diabético en otro. En el turno real necesitas todo junto.

Por eso estoy escribiendo una guía clínica completa de heridas crónicas. No un manual académico — una herramienta de turno. Cuando esté lista, los suscriptores serán los primeros en saberlo, con un precio que no voy a ofrecer en ningún otro sitio.

¿En qué fase crees que está atascada la herida más difícil que tienes ahora mismo? Cuéntame. Leo todos los mensajes.
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