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Cicatrización

La hipergranulación: cuando la herida «se pasa de buena» y frena su propio cierre

Imagina una herida que granuló bien. El lecho está rojo, brillante, vascularizado. Sin signos de infección. Sin necrosis. Sin mal olor. Cambias el apósito y piensas: va bien. Pero las semanas pasan y no epiteliza. El borde está ahí, quieto. La herida se ve viva… pero no cierra.

Lo que estás viendo probablemente no es una herida estancada. Es una herida que ha hecho demasiado.

Bienvenida a la hipergranulación. En inglés la llaman «proud flesh» — carne orgullosa. El nombre lo dice todo: un tejido que ha crecido más de lo que debería, que sobresale por encima del nivel de la piel circundante, y que por eso mismo bloquea el cierre.

La lógica parece contradictoria. ¿Cómo puede el tejido de granulación, que es exactamente lo que buscamos, convertirse en el problema?


El mecanismo: fibroblastos que no reciben la señal de parar

En una cicatrización normal, los fibroblastos proliferan, depositan matriz extracelular y construyen el andamiaje sobre el que va a crecer el nuevo tejido. Cuando el lecho está listo, reciben una señal: para.

En la hipergranulación esa señal no llega.

La inflamación crónica mantiene activos a los fibroblastos más tiempo del necesario. Siguen proliferando. Siguen depositando tejido. Y el lecho sube por encima del borde cutáneo como una montaña.

El problema mecánico real: los queratinocitos —las células que forman el epitelio nuevo— migran de forma horizontal, desde el borde hacia el centro de la herida. Si el lecho está elevado, si hay una montaña en medio, no pueden escalarla. El cierre se bloquea. No porque falte nada. Sino porque sobra tejido.

¿Por qué ocurre? Las causas que tienes que buscar antes de tratar

El error más frecuente es tratar el tejido hipergranulado sin buscar qué lo está causando. Porque si no tratas la causa, el tejido vuelve. Siempre.

  • Carga bacteriana elevada o infección subclínica. La hipótesis más respaldada. Bacterias como Staphylococcus aureus y Streptococcus disparan una respuesta inflamatoria descontrolada. La herida no tiene signos clásicos de infección, pero la inflamación de bajo grado es suficiente para alterar el proceso.
  • El apósito oclusivo que nadie sospecha. El uso mantenido de hidrocoloides se ha asociado con hipergranulación. Favorecen edema local, hipoxia relativa del lecho y sobreestimulación de factores de crecimiento. Lo pones para curar y puede estar siendo parte del problema. Incómodo de aceptar, pero ocurre.
  • Cuerpos extraños en el lecho. Restos de celulosa, fibras de gasa, material de sutura. Mantienen la inflamación activa de forma silenciosa. Antes de atribuir la hipergranulación a cualquier otra causa, explora bien el lecho.
  • Fricción por dispositivo. Las traqueostomías y gastrostomías son el contexto clásico. El roce continuo genera inflamación crónica localizada. Si el paciente tiene uno de estos dispositivos y aparece tejido hipergranulado alrededor, ya tienes tu causa.
  • Exceso de humedad mantenida. Exudado mal gestionado, frecuencia de cura demasiado larga, apósito que retiene demasiado. El ambiente crónicamente húmedo puede estimular en exceso la proliferación tisular.

⚠️ Antes de tratar: descarta malignidad

Esto no es opcional. Es lo primero.

Una úlcera de Marjolin —carcinoma espinocelular que se desarrolla sobre una úlcera crónica de larga evolución— puede tener exactamente el mismo aspecto que una hipergranulación. Tejido exuberante, rojizo, que sangra con facilidad.

Signos que deben hacerte parar:
— Tejido irregular, asimétrico, en coliflor
— Friable, que sangra con el mínimo contacto
— Resistente a cualquier tratamiento durante más de 2–3 semanas
— Úlcera con años de evolución
— Borde indurado, duro al tacto

Cuanto más crónica la herida, mayor el riesgo de malignización. Si hay duda → biopsia. No hay otra. No mandes al paciente a casa con nitrato de plata si el tejido no te convence.

El tratamiento: con la causa resuelta, esto es lo que funciona

Una vez descartada la malignidad y con la causa identificada, tienes tres opciones principales. La elección depende de cómo se presenta el tejido.

  • Corticoide tópico de baja potencia. Actúa directamente sobre la inflamación que está manteniendo el problema. Una capa fina sobre el tejido hipergranulado, máximo 10–15 días. La tendencia clínica actual lo prefiere sobre el nitrato de plata cuando la causa es inflamatoria crónica: menos traumático, más dirigido, no reseca el tejido sano.
  • Nitrato de plata en barra. Cauteriza el tejido elevado. Muy efectivo cuando la hipergranulación es focal, pedunculada, bien delimitada. Técnica: humedecer la barra antes de aplicar, proteger la piel perilesional con vaselina, trabajar solo sobre la zona afectada. No lo apliques en sábana sobre una hipergranulación difusa.
  • Compresión sobre el lecho. La más infrautilizada. Un apósito acolchado haciendo presión suave y sostenida. Sin fármacos, sin procedimiento. Útil en hipergranulaciones difusas o como coadyuvante. Funciona porque la presión mecánica inhibe la proliferación fibroblástica.
Lo que no es primera línea: el curetaje o la escisión directa. Puede parecer la solución más rápida, pero reinicia el ciclo inflamatorio, daña tejido viable y provoca sangrado. Reservado para casos muy resistentes y concretos.

Para llevarte al turno

Si ves una herida con granulación exuberante que no epiteliza, hazte estas preguntas en orden:

  • ¿Hay signos que me hagan sospechar malignidad? → Si sí, biopsia antes de nada.
  • ¿Cuál es la causa? → Infección subclínica, cuerpo extraño, dispositivo, apósito inadecuado, humedad excesiva.
  • ¿Qué tipo de hipergranulación es? → Focal y pedunculada: nitrato de plata. Difusa e inflamatoria: corticoide tópico. Como apoyo: compresión.
  • ¿He resuelto la causa? → Si no, el tejido volverá. Siempre.
La herida que no cierra no siempre necesita más. A veces necesita menos. Menos estímulo. Menos oclusión. Menos tejido. Y sobre todo: más criterio sobre qué está pasando de verdad.
¿Has manejado alguna hipergranulación que tardó en resolverse? Cuéntame qué encontraste cuando buscaste la causa. Leo todos los mensajes.

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