- Qué es la dehiscencia de herida quirúrgica
- Tipos de dehiscencia: superficial, profunda y fascial
- Cuándo aparece y por qué — la ventana de riesgo
- Factores de riesgo: lo que predice la dehiscencia
- Evisceración: la urgencia que no admite demora
- Cómo valorar una dehiscencia en el primer contacto
- Manejo según el tipo de dehiscencia
- Cuándo derivar — y con qué urgencia
- Prevención y educación al alta
- Preguntas frecuentes
- Bibliografía
«La herida se ha abierto» es una de las frases que más ansiedad genera — tanto en el paciente como, a veces, en quien recibe la llamada. Y es comprensible: una herida quirúrgica que se abre after días o semanas de evolución parece un fracaso del proceso. Pero no todas las dehiscencias son iguales, no todas son urgencias, y la mayoría tienen un manejo claro una vez que sabes qué tipo de dehiscencia tienes delante. Este artículo es la guía para clasificarla, valorarla y saber — en el primer minuto — si estás ante algo que se maneja en consulta o ante algo que necesita un quirófano ya.
Qué es la dehiscencia de herida quirúrgica
La dehiscencia es la separación parcial o total de los bordes de una herida quirúrgica que previamente habían sido aproximados mediante sutura, grapas o adhesivo. Puede afectar solo a la piel y al tejido subcutáneo, o puede extenderse a planos más profundos incluyendo la fascia — la capa de tejido conectivo que da soporte estructural a la pared abdominal o a otras estructuras según la localización quirúrgica.
La incidencia varía mucho según el tipo de cirugía: en cirugía abdominal limpia-contaminada puede llegar al 3-5%, y en pacientes con factores de riesgo significativos (obesidad, diabetes, desnutrición) las tasas son considerablemente más altas. Es uno de los motivos de consulta más frecuentes en el postoperatorio — tanto en planta como en atención primaria tras el alta.
Tipos de dehiscencia: superficial, profunda y fascial
Cuándo aparece y por qué — la ventana de riesgo
La mayoría de las dehiscencias aparecen entre el 5º y el 10º día postoperatorio — el periodo en el que la resistencia de la herida depende casi exclusivamente de la sutura, porque el colágeno que dará fuerza tensil propia al tejido todavía no se ha depositado en cantidad suficiente.
La fase proliferativa de la cicatrización empieza a depositar colágeno tipo III a partir del día 3-5, pero ese colágeno inicial es desorganizado y de baja resistencia tensil. La fuerza de la herida en el día 7 es apenas el 10% de la fuerza del tejido sano. Si en ese momento hay un aumento brusco de la presión sobre la línea de sutura — un esfuerzo, un golpe de tos intenso, una distensión abdominal — la sutura puede ceder antes de que el tejido tenga la resistencia propia para sostener la tensión.
Las dehiscencias que aparecen más tarde — semanas después — suelen estar relacionadas con infección de la herida que ha debilitado el tejido cicatricial ya formado, o con factores sistémicos que comprometen la calidad del colágeno depositado.
Factores de riesgo: lo que predice la dehiscencia
Evisceración: la urgencia que no admite demora
La evisceración es la protrusión de vísceras o estructuras intraabdominales a través de una dehiscencia fascial completa. Es una de las verdaderas urgencias quirúrgicas en el manejo de heridas postoperatorias.
Ante una evisceración establecida o sospechada:
- No intentar reintroducir las vísceras. El riesgo de perforación, contaminación o estrangulación es alto.
- Cubrir con apósito estéril humedecido en suero fisiológico tibio — mantener el tejido húmedo previene la desecación de las asas expuestas.
- Posición de decúbito supino con rodillas flexionadas para reducir la tensión de la pared abdominal.
- Activación inmediata del equipo quirúrgico. Es una urgencia que requiere quirófano.
- Constantes vitales y vigilancia de signos de shock mientras se espera la actuación quirúrgica.
Cómo valorar una dehiscencia en el primer contacto
Cuando un paciente o un compañero te dice «la herida se ha abierto», la valoración sistemática en los primeros minutos determina todo lo que viene después:
- ¿Qué se ve en el fondo de la separación? Tejido subcutáneo graso amarillento (superficial), músculo (profunda), o estructuras que no deberían verse — asas intestinales, epiplón, líquido peritoneal claro abundante (fascial/evisceración).
- ¿Hay pulsatilidad visible? El tejido graso subcutáneo no pulsa. Si se observa pulsatilidad en el fondo de la herida, sospechar proximidad a estructuras vasculares o vísceras — escenario de mayor gravedad.
- ¿Cuándo apareció y qué la precedió? Un episodio de tos intensa, vómitos o esfuerzo en las horas previas orienta hacia un mecanismo agudo. Una aparición gradual con exudado purulento previo orienta hacia infección como causa subyacente.
- Signos de infección asociados: eritema, calor, exudado purulento, olor, fiebre. Una dehiscencia con signos de infección tiene un manejo y un pronóstico distintos a una dehiscencia mecánica sin infección.
- Estado general del paciente: dolor súbito e intenso, taquicardia, hipotensión, palidez — signos de alarma sistémica que acompañan a complicaciones graves.
Manejo según el tipo de dehiscencia
| Tipo | Manejo | Apósito / técnica | Seguimiento |
|---|---|---|---|
| Superficial sin infección | Cierre por segunda intención o cierre diferido | Apósito según exudado — alginato/hidrofibra si cavidad, espuma si superficial | Revisión cada 48-72h, valorar evolución del lecho |
| Superficial con infección | Toma de cultivo, desbridamiento de tejido desvitalizado si presente | Antimicrobiano tópico si criterios NERDS; valorar antibiótico sistémico si STONEES | Revisión 24-48h hasta control de la infección |
| Profunda sin colección | Valoración para descartar absceso (ecografía si disponible) | Cura húmeda, considerar presión negativa si cavidad amplia | Valoración por cirugía, seguimiento estrecho |
| Fascial / evisceración | Urgencia quirúrgica | Cubrir con apósito estéril húmedo, no manipular | Quirófano inmediato |
La presión negativa en la dehiscencia
La terapia de presión negativa (TPN/VAC) tiene un papel cada vez más relevante en dehiscencias profundas o con cavidades amplias que se manejan de forma conservadora. Reduce el volumen de la cavidad, controla el exudado de forma muy eficaz y favorece la formación de tejido de granulación. No está indicada cuando hay fístulas no controladas, tejido necrótico sin desbridar, o sospecha de comunicación con estructuras intestinales sin valorar previamente por cirugía.
Cuándo derivar — y con qué urgencia
- Urgencia inmediata (activar circuito quirúrgico): evisceración visible o sospechada, signo de la inundación, dehiscencia fascial completa, dolor abdominal súbito e intenso con signos de irritación peritoneal, inestabilidad hemodinámica.
- Valoración en el día (no demorar más de 24h): dehiscencia profunda con sospecha de colección, signos de infección con criterios STONEES (celulitis que avanza, fiebre), dehiscencia con exposición de material protésico (mallas, prótesis).
- Manejo ambulatorio con seguimiento: dehiscencia superficial sin signos de infección sistémica, sin exposición de estructuras profundas, en paciente estable. Cura húmeda y revisión programada.
Prevención y educación al alta
- Educación sobre la ventana de riesgo: el paciente debe saber que los días 5-10 son el periodo de mayor vulnerabilidad y que debe evitar esfuerzos físicos intensos, levantar peso o maniobras de Valsalva forzadas en ese periodo.
- Manejo de la tos: en pacientes con tos crónica o infección respiratoria, sujetar la herida con una almohada o las manos al toser («splinting») reduce la tensión sobre la línea de sutura.
- Optimización nutricional preoperatoria y postoperatoria: en pacientes con factores de riesgo identificados, la valoración nutricional y el aporte proteico adecuado antes y después de la cirugía reducen significativamente el riesgo.
- Control glucémico perioperatorio: en pacientes diabéticos, el control estricto de la glucemia en el periodo perioperatorio es una de las intervenciones con mayor impacto demostrado en la reducción de complicaciones de la herida.
- Signos de alarma para el paciente: explicar de forma clara qué debe vigilar — separación de los bordes, salida de líquido, dolor que aumenta en lugar de disminuir, fiebre — y a quién contactar si aparecen.
Preguntas frecuentes
- 1.van Ramshorst GH, Nieuwenhuizen J, Hop WC, et al. Abdominal wound dehiscence in adults: development and validation of a risk model. World J Surg. 2010;34(1):20-27. doi:10.1007/s00268-009-0277-y. PMID: 19898894. Modelo de predicción de riesgo de dehiscencia abdominal — factores de riesgo validados.
- 2.Sandy-Hodgetts K, Carville K, Leslie GD. Determining risk factors for surgical wound dehiscence: a literature review. Int Wound J. 2015;12(3):265-275. doi:10.1111/iwj.12088. PMID: 23601034. Revisión de factores de riesgo de dehiscencia quirúrgica en distintos tipos de cirugía.
- 3.Spiliotis J, Tsiveriotis K, Datsis AD, et al. Wound dehiscence: is still a problem in the 21th century: a retrospective study. World J Emerg Surg. 2009;4:12. doi:10.1186/1749-7922-4-12. PMID: 19298646. Incidencia y factores de la dehiscencia quirúrgica en cirugía abdominal contemporánea.
- 4.Webster C, Neumayer L, Smout R, et al. Prognostic models of abdominal wound dehiscence after laparotomy. J Surg Res. 2003;109(2):130-137. doi:10.1016/S0022-4804(02)00097-5. PMID: 12643856. Modelos pronósticos de dehiscencia tras laparotomía.
- 5.Sandy-Hodgetts K, Watts R. Effectiveness of negative pressure wound therapy/closed incision management in the prevention of post-surgical wound complications: a systematic review and meta-analysis. JBI Database System Rev Implement Rep. 2015;13(1):253-303. doi:10.11124/jbisrir-2015-1687. PMID: 26447060. Eficacia de la presión negativa en la prevención y manejo de complicaciones de heridas quirúrgicas.
- 6.Rosen MJ, Bauer JJ, Harmaty M, et al. Multicenter, prospective, longitudinal study of the recurrence, surgical site infection, and quality of life after contaminated ventral hernia repair. Ann Surg. 2017;265(1):205-211. doi:10.1097/SLA.0000000000001601. PMID: 28009741. Complicaciones de la pared abdominal en cirugía contaminada — riesgo de dehiscencia y manejo.
- 7.Wound, Ostomy and Continence Nurses Society (WOCN). Guideline for management of wounds in patients with surgical wound dehiscence. WOCN; 2016. Guía de práctica clínica sobre el manejo de la dehiscencia de heridas quirúrgicas.
- 8.Pavlidis TE, Galatianos IN, Papaziogas BT, et al. Complete dehiscence of the abdominal wound and incriminating factors. Eur J Surg. 2001;167(5):351-354. doi:10.1080/110241501750215221. PMID: 11419540. Dehiscencia fascial completa y evisceración — factores de riesgo y manejo de urgencia.
- 9.Gómez-Ortega V, Mendoza-Fernández AC, et al. Wound dehiscence: a multidisciplinary management approach. J Wound Care. 2020;29(Sup3):S15-S22. doi:10.12968/jowc.2020.29.Sup3.S15. Manejo multidisciplinar de la dehiscencia de herida quirúrgica.
- 10.Schultz GS, Sibbald RG, Falanga V, et al. Wound bed preparation: a systematic approach to wound management. Wound Repair Regen. 2003;11 Suppl 1:S1-28. doi:10.1046/j.1524-475X.11.s2.1.x. PMID: 12654015. Modelo TIME aplicado a la preparación del lecho en heridas quirúrgicas dehiscentes.