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Cómo distinguir una úlcera venosa de una arterial: la guía clínica con todo lo que necesitas saber en el turno

El diagnóstico diferencial entre úlcera venosa y arterial es una de las decisiones clínicas más importantes que se toman en el cuidado de heridas de extremidades inferiores. Y no porque sea difícil técnicamente — sino porque una equivocación tiene consecuencias directas y graves.

Aplicar compresión terapéutica en una úlcera arterial puede causar isquemia crítica y necrosis. No aplicarla en una úlcera venosa es la principal causa de que no cicatrice. Son dos errores en direcciones opuestas, con el mismo origen: no saber con certeza qué tipo de úlcera tienes delante.

1. Por qué importa tanto el diagnóstico diferencial

Las úlceras venosas representan entre el 60 y el 80% de todas las úlceras crónicas de extremidades inferiores. Las arteriales, entre el 15 y el 20%. Y las mixtas — con componente de ambas — entre el 10 y el 26% según las series.

El problema es que ninguna de estas cifras te dice qué tiene el paciente que tienes delante. Lo que sí te lo dice es la exploración sistemática: localización, aspecto, dolor, temperatura, pulsos y el índice tobillo-brazo.

Nunca apliques compresión terapéutica sin haber descartado arteriopatía periférica significativa. Un ITB por debajo de 0,6 es contraindicación absoluta para la compresión. Entre 0,6 y 0,8 requiere compresión adaptada y seguimiento estrecho. Por encima de 0,8 la compresión es segura en ausencia de otros factores de riesgo.
Úlcera venosa clásica — localización en maleolo interno con exudado abundante y piel con hemosiderina
Úlcera venosa clásica — localización en área de Gaiter, exudado abundante y hemosiderina perilesional característica

2. La úlcera venosa: lo que la delata

La úlcera venosa es consecuencia de la hipertensión venosa crónica. Cuando las válvulas venosas no funcionan correctamente o hay obstrucción del retorno venoso, la presión en los capilares aumenta, hay extravasación de proteínas y hematíes al intersticio, y el tejido se daña progresivamente hasta ulcerarse.

Úlcera venosa — señales clave
Localización en el tercio inferior de la pierna, especialmente maleolo interno (área de Gaiter)
Bordes irregulares, superficiales, con tendencia a ser amplios
Exudado abundante — uno de los signos más característicos
Dolor moderado que mejora con la elevación de la pierna
Piel perilesional con hemosiderina (pigmentación marrón-ocre) y lipodermatoesclerosis
Edema en tobillo y tercio inferior — siempre presente en grado variable
Pulsos presentes y palpables
Piel caliente — la perfusión arterial está conservada
Úlcera arterial — señales clave
Localización distal: dedos, espacios interdigitales, talón, dorso del pie, zonas de presión
Bordes bien definidos, «sacabocados», profundos, con escaso tejido de granulación
Exudado escaso — el tejido isquémico produce poco
Dolor intenso que empeora con la elevación y mejora en declive (claudicación)
Piel perilesional brillante, fría, sin vello, pálida o cianótica
Sin edema (salvo edema dependiente por posición antálgica)
Pulsos débiles o ausentes
Piel fría — la perfusión arterial está comprometida

3. La úlcera arterial: lo que nunca hay que ignorar

Úlcera arterial — bordes bien definidos tipo sacabocados, lecho pálido y localización distal
Úlcera arterial — bordes bien definidos, lecho pálido con escasa granulación y localización en zona de presión distal

La úlcera arterial es consecuencia de la isquemia crónica por arterioesclerosis de las arterias de mediano y gran calibre. El tejido no recibe suficiente oxígeno ni nutrientes para mantenerse vivo, y ulcera en los puntos de mayor vulnerabilidad: las zonas distales con menor perfusión y mayor exposición a la presión.

El dato clínico más importante es el dolor que empeora con la elevación de la pierna y mejora al bajarla. El paciente lleva la pierna en declive de forma instintiva para aumentar la presión de perfusión por gravedad. Cuando alguien te dice que duerme sentado o con la pierna colgando, piensa en arteriopatía.

La prueba de Buerger es sencilla y muy orientadora: eleva la pierna a 45° durante 1-2 minutos. En la úlcera arterial aparece palidez plantar. Al bajarla, el tiempo de recuperación del color supera los 15 segundos o aparece rubicundez reactiva intensa. En la venosa, el color se mantiene con la elevación.

4. Tabla comparativa completa

CaracterísticaÚlcera venosaÚlcera arterial
Localización típicaMaleolo interno, área de Gaiter, tercio inferior piernaDedos, talón, dorso pie, espacios interdigitales, zonas de presión
BordesIrregulares, superficiales, bordes suavesBien definidos, «sacabocados», profundos
LechoGranulación presente (aunque irregular), fibrina frecuentePálido, escasa granulación, necrosis frecuente
ExudadoAbundante — uno de los signos más característicosEscaso — el tejido isquémico produce poco
DolorModerado. Mejora con elevación de la piernaIntenso. Empeora con elevación. Mejora en declive
Temperatura pielNormal o calienteFría — hipoperfusión
PulsosPresentes y palpablesDébiles o ausentes
EdemaPresente — siempre en grado variableAusente (salvo posicional)
Piel perilesionalHemosiderina, lipodermatoesclerosis, eccema varicosoBrillante, sin vello, pálida o cianótica, atrófica
ITB> 0,8 (normal)< 0,8 (isquemia leve-moderada) / < 0,6 (isquemia grave)
Compresión terapéuticaTratamiento principal — imprescindibleContraindicada si ITB < 0,6
Factor de riesgo principalInsuficiencia venosa, obesidad, sedentarismoTabaquismo, HTA, diabetes, dislipemia

5. El ITB: cómo interpretarlo sin errores

El índice tobillo-brazo (ITB) es la prueba de cribado más accesible y más útil para evaluar la perfusión arterial en una úlcera de extremidad inferior. Se obtiene dividiendo la presión sistólica en el tobillo entre la presión sistólica en el brazo.

> 0,9
Normal. No hay obstrucción arterial significativa. La compresión terapéutica es segura. En ausencia de otros factores de riesgo, la causa de la úlcera es probablemente venosa.
0,6 – 0,8
Isquemia leve-moderada. Hay componente arterial. La compresión es posible pero debe adaptarse — presiones más bajas (20-30 mmHg máximo) con revisiones frecuentes. Derivación a vascular para valoración.
< 0,6
Isquemia significativa. Contraindicación absoluta de compresión. Derivación urgente a cirugía vascular. El tratamiento local queda en un segundo plano hasta resolver el problema de flujo.
> 1,3
Calcificación arterial — resultado no interpretable. Frecuente en diabéticos y pacientes renales. Las arterias son tan rígidas que no se comprimen con el manguito. El ITB «normal alto» no garantiza perfusión adecuada. Solicitar ITB-dedo o TcPO2.
Técnica correcta del ITB: paciente en decúbito supino durante al menos 10 minutos antes de la medición. Manguito en el tobillo justo por encima de los maléolos. Doppler sobre la arteria pedia o tibial posterior. Registra la presión de aparición del pulso — no la de desaparición. Divide entre la presión sistólica braquial más alta de los dos brazos.
Medición del índice tobillo-brazo con Doppler — técnica correcta para evaluar perfusión arterial en úlceras de extremidad inferior
Medición del ITB con Doppler — manguito en tobillo, Doppler sobre la arteria pedia o tibial posterior

6. La exploración que no puede faltar

Antes de cualquier decisión de tratamiento, la exploración vascular básica debería ser sistemática en toda úlcera de extremidad inferior:

👐
Palpación de pulsos
Pulso femoral, poplíteo, pedio y tibial posterior. Un pulso pedio ausente con tibial posterior presente no descarta arteriopatía — y al revés. Palpa los cuatro. Si hay duda, el Doppler es el siguiente paso.
🌡️
Temperatura comparada
Con el dorso de la mano, compara la temperatura entre ambas piernas y entre el pie y la pierna. Un pie frío en comparación con la pierna o con el contralateral orienta a arteriopatía. Es una exploración en segundos con mucho valor orientador.
🔍
Inspección de la piel perilesional
Hemosiderina, lipodermatoesclerosis y eccema varicoso orientan a venosa. Piel brillante, atrófica, sin vello y pálida orienta a arterial. Ambas pueden coexistir en la úlcera mixta.
📐
Prueba de Buerger
Eleva la pierna a 45° durante 60-90 segundos. Palidez plantar indica isquemia. Al bajar, tiempo de recuperación del color >15 segundos o rubicundez reactiva intensa = prueba de Buerger positiva → arteriopatía significativa.
📏
ITB con Doppler
Siempre antes de iniciar compresión. No es opcional en úlceras de extremidad inferior — es el estándar mínimo de seguridad antes de cualquier vendaje o media compresiva.

7. La úlcera mixta: cuando son las dos a la vez

⚠️ Diagnóstico más complejo
La úlcera mixta arteriovenosea
Entre el 10 y el 26% de las úlceras de extremidad inferior tienen componente tanto venoso como arterial. La insuficiencia venosa es el problema principal, pero hay un grado de isquemia arterial que complica tanto el diagnóstico como el tratamiento.

El reto: la compresión es necesaria para tratar el componente venoso, pero puede ser peligrosa si el componente arterial es significativo.

La solución: ITB entre 0,6 y 0,8 → compresión adaptada con presiones de 20-30 mmHg máximo, revisiones cada 1-2 semanas, y derivación a vascular para valoración de revascularización si procede. Con ITB por encima de 0,8 y síntomas venosos predominantes, la compresión estándar es generalmente segura.

8. Lo que llevas al turno

  • ¿Dónde está la úlcera? Maleolo interno y área de Gaiter → venosa. Dedos, talón, zonas de presión → arterial.
  • ¿Cuánto exudado hay para el tamaño de la herida? Abundante → venosa. Escaso en herida grande → arterial o mixta.
  • ¿El dolor mejora o empeora con la elevación? Mejora → venosa. Empeora → arterial.
  • ¿Hay edema? Siempre en venosa. Ausente en arterial pura.
  • ¿Están los pulsos presentes? Débiles o ausentes → arterial. Siempre palpa los cuatro.
  • ¿Tienes el ITB? Sin ITB no inicies compresión. Es el mínimo de seguridad — no es burocracia.
  • ¿La piel está fría y brillante? Sí → isquemia hasta demostración contraria.
Si tienes duda, no comprimas. La compresión en una úlcera arterial no diagnosticada puede causar isquemia crítica en horas. La ausencia de compresión en una úlcera venosa retrasa la cicatrización semanas o meses — pero no genera daño agudo. El margen de error es muy diferente en cada dirección.
Antes de poner cualquier vendaje en una úlcera de pierna: pulsos, temperatura, localización y ITB. Treinta segundos de exploración que pueden evitar un daño grave.
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